Fernando Gago tomó una decisión inesperada con Lucas Janson y sorprendió a todos los Xeneizes.

La previa del crucial duelo de vuelta entre Boca Juniors y Alianza Lima por la Copa Libertadores se ha visto sacudida por una polémica decisión de Fernando Gago.

El DT del xeneize ha optado por dejar fuera de la convocatoria a Lucas Janson, luego de que el volante fuera silbado por la exigente hinchada en el último compromiso disputado en La Bombonera.

Esta determinación del entrenador refleja su firme intención de contar únicamente con jugadores comprometidos al máximo y con un rendimiento acorde a las altas demandas del club. En un momento clave de la temporada, Gago no está dispuesto a permitir distracciones ni rendimientos individuales por debajo de lo esperado.

Los silbidos hacia Janson durante el último partido en casa fueron una evidente muestra del malestar generalizado de los hinchas ante el flojo presente del equipo. El volante no logró destacar y su actuación distó de estar a la altura de las expectativas, lo que desencadenó la reacción reprobatoria del público.

Si bien inicialmente Gago había respaldado públicamente a Janson, resaltando su trabajo en los entrenamientos y confiando en sus capacidades, la decisión final de dejarlo fuera de la convocatoria representa un drástico giro de timón. El entrenador ha enviado un claro mensaje al plantel: el rendimiento en los partidos es primordial para ganarse su confianza, sin importar reputaciones o situaciones previas.

Este movimiento busca generar una sana competencia interna y motivar a los futbolistas a dar el máximo en cada entrenamiento y compromiso oficial. Nadie tiene su lugar asegurado en el equipo titular, y el compromiso absoluto con la camisión xeneize será el principal factor a tener en cuenta por Gago a la hora de elegir su alineación.

El duelo de vuelta frente a Alianza Lima será una verdadera prueba de fuego para Boca. Tras la derrota en la ida, el Xeneize necesita revertir el marcador global para seguir con vida en la Copa Libertadores. La presión será máxima, tanto para el equipo como para el entrenador, y cualquier error podría resultar determinante.

La Bombonera será un auténtico crisol donde se fusionarán las esperanzas de los hinchas locales y las aspiraciones de los peruanos por lograr una hazaña histórica. Gago deberá plantear un partido inteligente y ordenado tácticamente, buscando aprovechar al máximo la localía y contrarrestar los puntos fuertes del rival.